

Recientemente nominada al Oscar como mejor película, mejor guion original, mejor actriz y actor de reparto The Kids Are All Right es una película muy humana, muy cotidiana. La historia de una familia de dos madres, un hijo y una hija quienes logran conocer al hombre donante de esperma para los embarazos de donde fueron concebidos de manera artificial, cambia la vida de este grupo de cuatro que tratará de aceptar a un quinto miembro que nunca faltó.
El filme además de tener excelentes actuaciones, cuenta con un guión creíble y natural que ayuda a desmitificar los temas como la adopción de niños entre parejas homosexuales. Es usual que el cine sea para nosotros una herramienta para cambiar de opinión, dar a conocer verdades o simplemente entretener. Películas como Philadelphia, donde el papel que le dio a Tom Hanks su primer Oscar, abrió muchas mentes ante la aceptación del VIH como una realidad inminente que afectaba a hombres y mujeres; no a homosexuales como se mostraba en el caso de discriminación laboral que sufrió el personaje por su condición.
La historia de la familia de dos madres y dos hijos continua mientras el nuevo padre consigue cercanía a ellos y termina por acostarse con una de las madres, personaje que encarna Juliane Moore; nominada al Globo de Oro. En este punto, para mi criterio, sobra que eso pasara, porque demostraría que una lesbiana, por ejemplo, nunca lo es del todo y necesita de un hombre tal como lo sugiere la sociedad. Sin este punto de giro en la película, se caería toda la narración y no es mi intención quebrarla, porque realmente considero el filme como merecedor de tantas nominaciones. Pero, sin embargo insisto en el carácter de influencia que tiene el cine en nuestra forma de pensar y de ver la vida; de esta forma tanto la manera cómo una familia de pareja homosexual puede formar y educar hijos normalmente, nos lo muestran y lo aceptamos; hasta el momento en que una de las madres se involucra con un hombre, cosa que según la narración no había pasado en más de 20 años de relación.
Después de que toda la familia se entera, entienden que siempre fueron ellos cuatro y que así todos están bien y the kids are all right.
Este tipo de historias, simples pero llenas de emociones. Tienen el ingrediente de la identificación, de la inclusión del espectador dentro de la historia. Escenografías domésticas, lugares que podrías encontrar en tu ciudad, muestran la narración como hechos humanos y naturales.Junto a ésta, Little Miss Sunshine, Forrest Gump y Philadephia, hacen parte de esos filmes de personajes que con vidas comunes logran trasmitir mensajes y crean recordación siempre.
Juliana Aponte
imagenes: extracine.com
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