domingo, 27 de marzo de 2011

El modelo neoliberal con miras a la educación superior del país

Recientemente el presidente Juan Manuel Santos presentó en público el proyecto de la reforma a la ley 30 de 1992 que habla sobre la educación superior en el país. Mostró su postura ante la necesidad de generar cambios para este sector y proponer políticas más modernas y actuales que permitan ser competitivos de manera internacional.

Dos puntos muy claves dentro de la propuesta son el enfoque más determinante de este proyecto para el futuro de la educación superior: el presupuesto para las universidades públicas y la inversión en ellas del sector privado: nacional e internacional.

El presidente habló de un aumento presupuestal adicional en cuanto al crecimiento del PIB, ésta podría ser una buena noticia si no tuviéramos en cuenta que el crecimiento del PIB de 2010 fue de tan sólo 0.29 %. Llevar esto a cifras demuestra que la iniciativa no es más que un alarde de buena voluntad que no solucionará el problema de déficit de más de 600 millones de pesos que tiene el sector según la Federación Nacional de Profesores Universitarios. Con buena cara se habló de dar beneficios adicionales a las universidades que amplíen su cobertura para tener más cupos de estudio, pero de qué manera tener más cupos pretende solucionar las problemáticas de la educación superior en vez de complicarlas al ingresar más estudiantes a las aulas que no suplen las necesidades de quienes actualmente están en ellas.

Frente a la inversión del sector privado se tocó el tema con aires de globalización poniendo como ejemplo los modelos de Brasil y México donde multinacionales de la educación han invertido y creado universidades en este país. Las alianzas entre la academia y la empresa privada no son algo nuevo, siempre se han conocido sobre colaboraciones en investigaciones y proyectos conjuntos con patrocinios y asociaciones. Pero algo muy distinto es la inversión de capital para ver a la universidad como un asunto de rentabilidad, del cual a raíz de presentarse una inversión se esperará algo a cambio y abrirá las puertas para que intereses particulares y parciales manipulen la libertad de la academia que no tiene puntos de vista, posiciones políticas, ni económicas establecidas o impuestas.

Está claro entonces que la educación superior en Colombia necesita cambios, necesita avances, inclusión a más jóvenes y aumento presupuestal; pero será entonces el modelo neoliberal que se nos propone la mejor salida para suplir tantas necesidades.

lunes, 14 de marzo de 2011

La televisión más “real” e incluyente

La televisión es un mundo en constante cambio, series, programas, telenovelas y todos sus formatos van y vienen; las buenas ideas se reinventan de un país a otro, intentando mantener captado al público que lentamente se inclina por la Internet. De la mano de la creatividad y la realización audiovisual convive el mercadeo como la llave de una canal o formato de televisión, dentro de su lucha por destacarse y mantenerse.

El boom de la última década sin duda fueron los realities que hasta el día de hoy continúan en las parrillas nacionales e internacionales. Este formato vende la posibilidad de acercar ese tan anhelado mundo de las cámaras a las personas comunes como cualquiera de nosotros, que gracias a algún talento o forma de ser pueden figurar en la pantalla chica y llegar a ser reconocidos, mal o bien. Este asunto es y será polémico y en gran parte conlleva a analizar el asunto del que trate cada programa: lucha de destrezas, búsqueda del amor, personas conviviendo juntas (solo para ver que pasa) para hablar de lo nocivo o entretenido que pueden llegar a ser. Sin duda, a pesar de las contraindicaciones o manipulaciones de la supuesta “realidad” que se nos muestra, el formato es atractivo, atrayente y fresco.

Lo anterior demuestra que las personas disfrutan de ver en la televisión situaciones más cercanas o posibles para ellos. Tomando como ejemplo al canal local Telemedellín, podemos ver como sus campañas publicitarias y su identidad corporativa “aquí te ves” pretende acerca al televidente al medio, incluirlo y valorarlo. Apoyado en esto, el canal ha lanzado dos convocatorias abiertas para conseguir presentadoras, Altavoz TV en el año 2008 y La más recientemente. De igual manera el canal Teleantioquia en el año 2008 abrió casting público para presentar el programa juvenil Musinet. De las tres convocatorias, sólo en la del programa La Más tuvo mayor valor la puntuación de los jurados frente a los votos o llamadas del público para seleccionar a la ganadora.

Según Mauricio Mosquera, gerente de Telemedellín, estas convocatorias de casting abierto al público reiteran su slogan "aquí te ves", para demostrar que son un canal de gente común y de puertas abiertas. Su argumento es coherente y encaja con la filosofía de su canal, pero hay que pensar que esta nueva modalidad de casting se viene usando justo para el lanzamiento de nuevos programas o nuevas temporadas, probablemente ligado a campañas de expectativa y mercadeo. Por cada participante se consigue un gran número de personas que conocerán la existencia del programa y en su labor de apoyo lo harán saber a más personas. Para ejemplificar, la página de Facebook del programa La Más contaba con unas 700 personas desde sus anteriores temporadas; al abrir las votaciones por las cinco semifinalistas el lugar terminó con más de 9.000 seguidores un gran número para dar resonancia, cosa que no implica haber conseguido 9.000 televidentes fieles, pero sin duda sí se logró una idea creativa y de mercadeo que puso en el mapa el programa; ya depende de sus realizadores mantener o aumentar el número después de que se acabó el concurso.

Frente a las votaciones del público me encuentro más hacia el lado del criterio profesional de jurados y expertos, que del número de llamadas o mensajes de apoyo, que no demuestran en ocasiones talento real como pasa en formatos como Protagonistas de Novela o Factor X.

Juliana Aponte

miércoles, 2 de marzo de 2011

“The kids are all right” la cotidianidad de una familia no convencional



Recientemente nominada al Oscar como mejor película, mejor guion original, mejor actriz y actor de reparto The Kids Are All Right es una película muy humana, muy cotidiana. La historia de una familia de dos madres, un hijo y una hija quienes logran conocer al hombre donante de esperma para los embarazos de donde fueron concebidos de manera artificial, cambia la vida de este grupo de cuatro que tratará de aceptar a un quinto miembro que nunca faltó.

El filme además de tener excelentes actuaciones, cuenta con un guión creíble y natural que ayuda a desmitificar los temas como la adopción de niños entre parejas homosexuales. Es usual que el cine sea para nosotros una herramienta para cambiar de opinión, dar a conocer verdades o simplemente entretener. Películas como Philadelphia, donde el papel que le dio a Tom Hanks su primer Oscar, abrió muchas mentes ante la aceptación del VIH como una realidad inminente que afectaba a hombres y mujeres; no a homosexuales como se mostraba en el caso de discriminación laboral que sufrió el personaje por su condición.

La historia de la familia de dos madres y dos hijos continua mientras el nuevo padre consigue cercanía a ellos y termina por acostarse con una de las madres, personaje que encarna Juliane Moore; nominada al Globo de Oro. En este punto, para mi criterio, sobra que eso pasara, porque demostraría que una lesbiana, por ejemplo, nunca lo es del todo y necesita de un hombre tal como lo sugiere la sociedad. Sin este punto de giro en la película, se caería toda la narración y no es mi intención quebrarla, porque realmente considero el filme como merecedor de tantas nominaciones. Pero, sin embargo insisto en el carácter de influencia que tiene el cine en nuestra forma de pensar y de ver la vida; de esta forma tanto la manera cómo una familia de pareja homosexual puede formar y educar hijos normalmente, nos lo muestran y lo aceptamos; hasta el momento en que una de las madres se involucra con un hombre, cosa que según la narración no había pasado en más de 20 años de relación.

Después de que toda la familia se entera, entienden que siempre fueron ellos cuatro y que así todos están bien y the kids are all right.

Este tipo de historias, simples pero llenas de emociones. Tienen el ingrediente de la identificación, de la inclusión del espectador dentro de la historia. Escenografías domésticas, lugares que podrías encontrar en tu ciudad, muestran la narración como hechos humanos y naturales.Junto a ésta, Little Miss Sunshine, Forrest Gump y Philadephia, hacen parte de esos filmes de personajes que con vidas comunes logran trasmitir mensajes y crean recordación siempre.

Juliana Aponte

imagenes: extracine.com