jueves, 17 de febrero de 2011

Que la música nos recuerde que existe Chocó


Juliana Aponte Carmona



El pasado domingo 13 de junio el grupo de hip hop colombiano Chocquibtown se presentó en la antesala a la ceremonia de los premios Grammy anglo. Por su más reciente producción “Oro” se encontraban nominados en la categoría “Mejor álbum urbano, rock, alternativo” esta vez no ganaron, pero sin duda siguen dejando huella por donde pasan.


Igual que en su presentación en los Grammy Latinos, en noviembre pasado, los videos de su actuación y de su música rotaron imparables por toda la red, en aquella ocasión regresaron con el galardón a Colombia y todos hablaban de ellos y de su departamento Chocó. Si Shakira menciona a Barranquilla nos sentimos orgullosos y reconocidos, si un japonés con ascendencia Colombia habla sobre nuestras riquezas nos sentimos conmovidos y hasta sorprendidos de las maravillas que tenemos. Hablo de esto, porque en nuestro país usualmente necesitamos que alguien nos diga lo bueno que tenemos o lo malo que pasa para que en verdad entremos en razón.


Además de que Chocquibtown hace alusión a su tierra con el nombre, también con las letras y las melodías de sus canciones donde rescatan ritmos afro y tropicales del pacífico y los fusionan con el rap y el hip hop. Gracias a la Internet podemos darnos cuenta del boom de temas, que tan fácil como se riegan por una ciudad, un país completo y el mundo entero; se olvidan y pasan de moda. Seguro recordamos a la perrita asesinada por policías, los videos de un país mejor según de Antanas Mockus, el mendigo de la voz de oro y más recientemente “Doña Gloria”. Sean personajes o situaciones tienen vigencia máxima de una o dos semanas, donde circulan tanto que ya quieres olvidarlos por estar cansado de verlos. Seguramente cuando la agrupación chocoana ganó el Grammy Latino muchos pudimos conocer más sobre la banda y su labor social, además de poner en el mapa y en nuestras conversaciones a esa región que tenemos tan abandonada el Chocó.


Qué orgullo que otro artista del país triunfe en el exterior y de a conocer las maravillas que tenemos como el pacífico. Pero, será que nosotros mismos conocemos las maravillas de esa región y nos sentimos orgullosos de ella. Al parecer tendremos que esperar hasta que un talento, cantante o actor colombiano sea reconocido en el exterior y mencione lugares como Amazonas, Urabá, Córdoba y demás regiones olvidadas por nosotros mismos, para que las valoremos y reconozcamos.



imagen: yalosabes.com

lunes, 7 de febrero de 2011

La moda conciente

Se acerca la nueva edición de Colombiamoda. Este año con el tema central de la conciencia- moda, algo oportuno si se toma desde el punto ecológico pero que puede trascender más a temas que conciernen desde el respeto por los animales hasta la lucha eterna de combatir el estereotipo de banalidad que envuelve a la moda.

Muchos defienden temas al parecer más importantes para la sociedad como la política, la economía, la ciencia frente al discurso que puede ofrecer la moda como un tema relevante. Pero que define la pertinencia de un tema, lo inteligente o inútil que pueda ser: su contenido. Es fácil pensar la moda como una industria de superficiales para superficiales, telas, colores y altos costos. Pero que sabemos de su contenido, de sus objetivos más allá de lo primero que se ve.

Karl Lagerfeld, legendario diseñador, dice “La moda no tiene que demostrar que es seria. Es la prueba de que la frivolidad inteligente puede ser algo creativo y positivo. Se a que se refiere con llevar la creatividad hasta algo que aporte y transforme. Si pensamos el asunto como una industria, la conciencia- moda es aplicable ante el mejoramiento de los manejos que le da el hombre a los procesos de creación y comercialización donde se ven implicados según Inexmoda “Acontecimientos como las crisis financieras, modelos industriales con pobres prácticas hacia sus proveedores y empleados, competencia desleal, plagio de productos sin ningún nivel de investigación o innovación dirigidas a nadie, y talleres clandestinos que atentan contra las comunidades, son motivo suficiente para herir la sensibilidad de una sociedad que finalmente busca poner como protagonista a la ética”.

Muchos de los asuntos que pueden parecer primordiales en la actualidad relegan a un segundo plano la responsabilidad social y moral de cuidar el planeta, de cuidar los animales, de economizar recursos. Qué tan banal es entonces tener estas preocupaciones.

El evento se realizará en el mes de julio y como se viene cumpliendo desde hace varios años, al igual que en Colombiatex, se dedicará una jornada completa durante una semana al Pabellón del Conocimiento. Aquí se abren las puertas a los estudiantes y todas a las personas que quieran involucrarse y discernir sobre temas de nacen con la conciencia de moda pero que van mucho más allá de un par de zapatos o del color del verano.

Juliana Aponte

mira aqui el promo de la versión 2011

martes, 1 de febrero de 2011

La ciudad se mueve y yo con ella

Juliana Aponte

No considero que vivamos en un lugar pobre ni estancado, no hablo de un estancamiento físico que se evidencie en la miseria o la falta de calles, hablo de estancamiento mental, de progreso cultural y respeto por el otro. Seguro todo lo que mencione si se puede ver y vivir en Medellín pero como hay sombra, también luz que va desde la música hasta el deporte, desde la moda hasta la política. Hasta ahora siento que somos parte de algo que tiene futuro, donde vale la pena quedarse.

No tengo posturas políticas: no soy ni verde, ni azul, ni roja. De hecho hay algo (que puede ser un defecto) trato de apartar los temas de corrupción y guerra de lo que leo y de lo que hablo. No pretendo ser ciega, ni hacerme la boba, sólo que no quiero darme contra el mundo tratando de arreglar las cosas malas, porque prefiero exaltar las cosas buenas; que quizás se quedan sin decir.

Esta es la idea vamos a hablar y a OPINAR de lo que pasa, se mueve y se respira en Medellín. Con los cinco sentidos dejarme llevar por los olores, los colores, los problemas y las trivialidades para contarlas y que así conozcan lo que yo pienso.